Privacidad

Aquí no hay categorías vagas: te decimos dato por dato qué guardamos, por qué, y qué no guardamos.

Última revisión: 24 de agosto de 2026

En esta página

Para comprar no necesitas una cuenta

No hay registro, no hay contraseña y no te pedimos el correo para comprar. Tampoco el teléfono, ni el DNI, ni tu nombre. Si has comprado aquí y nunca nos escribiste, no sabemos cómo te llamas.

Tu pedido se identifica con un código que empieza por MP-. Ese código es tu forma de volver a él. No es una contraseña: quien lo tenga puede ver el estado de ese pedido, así que no lo publiques. Por eso la página de un pedido enseña lo mínimo —el ID de destino sale enmascarado— y no aparece en buscadores.

Qué guardamos exactamente

Tu ID de jugador
El número al que va la recarga, y el Zone ID si el juego lo usa. Es imprescindible: sin él no hay nada que entregar. Se guarda tal como lo escribiste, porque es lo que confirmaste.
La captura de tu pago
La imagen que subes como comprobante, más su huella digital (un hash) y algunos datos que leemos de ella: monto, fecha, últimos dígitos, si trae código. Sirve para confirmar que el pago es tuyo y para detectar una captura reutilizada.
El nombre del titular que pagó
Solo si hace falta. Cuando el pago no viene de Yape, o cuando hay varias transferencias del mismo monto a la vez, te pedimos el nombre completo del titular de la cuenta para poder emparejar tu pago. Si tu pago casa solo, nunca te lo preguntamos y nunca lo guardamos.
Tu IP y datos básicos del navegador
Se registran junto a acciones importantes —reportar un pago, subir un comprobante— para poder reconocer un abuso repetido. Nunca decidimos nada solo por la IP. En Perú un móvil sale por la IP de la operadora y una cabina es una IP compartida por decenas de personas: usarla sola castigaría a gente inocente.
El histórico de tu pedido
Qué estado tuvo, cuándo cambió y por qué. Es lo que permite responderte «esto pasó a las 19:42» en vez de «no nos consta».
Lo que escribes en el libro de reclamaciones
Ahí sí pedimos nombre, documento y un medio de contacto, porque sin eso no hay a quién responder. Se guarda tal cual y no se puede editar después.

Qué NO guardamos

  • Nada de tu tarjeta ni de tu banco. El dinero se mueve dentro de tu aplicación de pagos, no en nuestra web. No vemos ni almacenamos números de tarjeta ni claves.
  • Tu contraseña del juego. No te la pedimos nunca. Si alguien te la pide diciendo que es de Miranova Play, no somos nosotros.
  • Tu ubicación. No usamos GPS ni nada parecido.
  • Perfiles publicitarios. No vendemos ni cedemos tus datos a terceros para publicidad. No hay ninguna razón de negocio para hacerlo y no lo hacemos. Si aceptas la medición, Google Analytics recibe datos de navegación —qué páginas ves, desde qué dispositivo— para estadísticas nuestras; eso no es vender tus datos ni construir un perfil publicitario.

Tu comprobante nunca es público

La imagen que subes no tiene una URL que se pueda abrir desde fuera, no se sirve desde una carpeta pública y no aparece en ningún listado. Solo se puede ver desde el panel interno, con sesión iniciada y con el permiso adecuado, y cada vez que alguien la abre queda registrado quién fue.

Los comprobantes tampoco se pueden modificar una vez subidos, ni siquiera por nosotros. La base de datos lo impide: son la prueba de un pago, y una prueba que se puede editar deja de ser prueba —para ti tanto como para nosotros.

Con quién compartimos algo

  • Con el proveedor que hace la recarga, únicamente tu ID de jugador (y el Zone ID si aplica) y qué paquete recargar. Nada más: ni tu IP, ni tu comprobante, ni tu nombre.
  • Con el proveedor de la infraestructura donde corre el servicio, en la medida en que aloja la base de datos y los archivos.
  • Con Google Analytics, y solo si aceptaste la medición: que se compró un paquete, cuál, por cuánto y el código MP- del pedido, junto con el identificador que Google ya puso en tu navegador. Nada más: ni tu ID de jugador, ni tu Zone ID, ni el titular del pago, ni el código de operación, ni tu comprobante, ni tu IP en ese envío.
  • Lo que decide es tu respuesta en el momento en que confirmamos tu pago, no la que diste al entrar. Si mantienes el rechazo hasta entonces, esa compra no se envía. Si cambias a aceptar antes de que se confirme, vale la nueva decisión y sí se envía. Y al revés: si aceptaste y lo retiras antes de la confirmación, no se envía. Después de confirmarse, la decisión de ese pedido queda fijada: aceptar más tarde no hace que se envíe hacia atrás, y rechazar más tarde no borra lo que ya se envió —pero sí se aplica a todo lo que hagas a partir de ahí.
  • Con una autoridad, si nos lo exige por una vía legal válida.

Fuera de eso, con nadie.

Cuánto tiempo lo guardamos

Lo que está decidido y funcionando hoy:

  • El pedido y su histórico se conservan. Son la prueba de una compra y de un pago, y hacen falta para atender un reclamo tuyo meses después.
  • El registro interno de decisiones no se borra ni se edita nunca. Es lo que permite reconstruir qué pasó con tu dinero. Contiene identificadores y, a veces, tu IP; no contiene tu comprobante.
  • El nombre del titular solo se guarda si te lo pedimos, y solo en el pedido para el que se pidió. No construimos con él una lista de clientes.

La imagen de tu comprobante se conserva 6 meses desde que la subes, y después se elimina. Durante ese tiempo se usa solo para tres cosas: verificar tu pago, resolver un reclamo tuyo y detectar pagos duplicados o capturas reutilizadas. Una captura de pago no tiene por qué vivir para siempre, y no construimos con ella ninguna otra cosa.

Si hay un reclamo abierto sobre un pedido cuando se cumple el plazo, su comprobante se conserva hasta cerrarlo, y solo ese. La huella digital de la imagen (el hash, que no permite reconstruirla) se conserva más tiempo: es lo que impide que una captura ya usada se vuelva a usar.

Cookies y medición

Las que no puedes desactivar son dos: la que recuerda que tienes un pedido abierto, para no crearte dos por error, y la de sesión de quien trabaja aquí en el panel interno. Van firmadas, no llevan datos personales dentro y caducan solas. Sin ellas la tienda no funciona.

Y hay una tercera que guarda tu respuesta a este mismo aviso. Contiene solo la palabra aceptado o rechazado: ni un identificador, ni una fecha, ni nada tuyo dentro. No hace funcionar la tienda —si falta, todo sigue igual— pero sí es la única forma de que no tengamos que volver a preguntarte y de que nuestro servidor sepa qué elegiste. Si no está, volvemos a preguntar; y mientras tanto no guardamos ninguna atribución en nuestros servidores ni enviamos el evento de compra, aunque puedan existir las señales sin cookies que se explican más abajo.

Las de medición solo si las aceptas. Al entrar te preguntamos una vez. Si dices que no, no se instala ninguna cookie de medición —ni la de Google Analytics— y la tienda funciona igual; si dices que sí, usamos Google Analytics para saber qué páginas se visitan y dónde se atasca la compra.

Qué guardamos de tu respuesta, y dónde. Tu elección vive en tu navegador y, además, queda anotada en el pedido que hagas: la palabra «aceptado» o «rechazado», con la fecha. Lo necesitamos porque la compra se confirma en nuestros servidores minutos u horas después, cuando ya no estás delante, y ése es el momento en que hay que saber si podíamos medirla. No es una lista de personas: es un campo del pedido, como el paquete o el importe.

Y si aceptaste, guardamos temporalmente el identificador que Google pone en tu navegador, atado a ese pedido y a nada más, para poder contar la compra en la estadística. Se borra en cuanto la compra se envía a Google o se descarta —en la práctica, segundos— y como muy tarde a las 72 horas de confirmarse el pago. No se copia a ningún otro sitio, no queda en los registros y no se conserva en el histórico del pedido. Si dices que no, no se guarda en absoluto; y si cambias de idea y lo retiras, se borra al instante junto con las cookies de Analytics.

Puedes cambiar de idea cuando quieras, aquí mismo. Si retiras el permiso, además de dejar de medir borramos las cookies de Analytics que hubiera en este navegador:

Para administrar esas etiquetas usamos Google Tag Manager. Es solo el contenedor: por sí mismo no guarda cookies ni identifica a nadie. Google puede ver la dirección IP y la página desde la que se carga, como cualquier recurso servido desde internet.

Lo que sí ocurre aunque digas que no, y preferimos decirlo. Cuando rechazas, el modo de consentimiento de Google impide guardar cookies de medición y borramos las que hubiera, pero las etiquetas todavía pueden enviar señales sin cookies y sin el identificador persistente de Analytics. En esas señales Google recibe datos técnicos de la propia petición —como la dirección IP, el navegador y la página— y los usa para estimaciones agregadas o modeladas del tráfico. No podemos afirmarte que eso sea imposible de correlacionar por parte de Google, así que no lo afirmamos: lo que decimos es lo que controlamos nosotros.

Lo que sí está garantizado si dices que no: no guardamos ningún identificador tuyo de Analytics en nuestros servidores, y no enviamos el evento de compra de ese pedido. Lo contamos así porque «no se envía absolutamente nada» sería más cómodo de escribir y no sería exacto.

Publicidad: es una decisión aparte y hoy no hay ningún píxel activo. Aceptar la medición no acepta la publicidad: son dos permisos distintos y el aviso te los pregunta por separado. El de publicidad nace denegado y cubriría, cuando se activen, tecnologías de medición de anuncios como el píxel de TikTok, el píxel de Meta (Facebook e Instagram) o el almacenamiento publicitario de Google — sirven para saber si un anuncio nuestro trajo una compra, no para mostrarte anuncios dentro de Miranova Play. Con ese permiso dado también podríamos anotar, junto a tu pedido, el identificador del clic del anuncio por el que llegaste (por ejemplo el ttclid de TikTok o el gclid de Google); ese apunte se borra en cuanto deja de hacer falta y desaparece al instante si retiras el permiso. Rechazar la publicidad no limita nada: la tienda funciona exactamente igual y puedes comprar igual. Y si algún día activamos uno de esos píxeles, actualizaremos esta página antes.

El panel de administración queda fuera de todo esto: allí no se carga ninguna herramienta de medición, ni siquiera el contenedor.

Tus derechos

Puedes pedirnos saber qué tenemos tuyo, corregirlo, o que lo borremos. Escribe a [email protected] desde el medio por el que hablaste con nosotros, o incluyendo el código de pedido: sin cuenta, ese código es lo único que nos permite saber que hablamos del pedido correcto.

Hay un límite honesto: no podemos borrar el registro de una compra que sigue teniendo efectos —un pago reclamado, un reclamo abierto— mientras siga abierta. Cuando se cierra, sí.

Si eres menor de edad

Este servicio se usa mucho con dinero que no es de quien juega. Si eres menor, compra con permiso de tu padre, tu madre o quien te cuide, tal como dicen los términos. No pedimos edad ni la comprobamos: pedimos el mínimo dato posible, y preguntarla sería pedir uno más.