Para comprar no necesitas una cuenta. Si nunca nos escribiste, no sabemos cómo te llamas.
Aquí no hay categorías vagas: te decimos dato por dato qué guardamos, por qué, y qué no guardamos.
Última revisión: 31 de octubre de 2026No hay registro, no hay contraseña y no te pedimos el correo para comprar una recarga. Tampoco el teléfono, ni el DNI, ni tu nombre. Si has comprado aquí y nunca nos escribiste, no sabemos cómo te llamas. El correo solo aparece en dos casos que eliges tú: una gift card, porque es adonde te enviamos el enlace para ver tu código, y Miranova Rewards, si decides activarlo.
Tu pedido se identifica con un código que empieza por MP-. Ese código es tu forma de volver a él. No es una contraseña: quien lo tenga puede ver el estado de ese pedido, así que no lo publiques. Por eso la página de un pedido enseña lo mínimo —el ID de destino sale enmascarado— y no aparece en buscadores.
El número al que va la recarga, y el Zone ID si el juego lo usa. Es imprescindible: sin él no hay nada que entregar. Se guarda tal como lo escribiste, porque es lo que confirmaste.
La imagen que subes como comprobante, más su huella digital (un hash) y algunos datos que leemos de ella: monto, fecha, últimos dígitos, si trae código. Sirve para confirmar que el pago es tuyo y para detectar una captura reutilizada.
Solo si hace falta. Cuando tu pago no se puede emparejar solo —por ejemplo, si hay varios pagos del mismo monto a la vez en Yape o en Binance Pay— te pedimos el nombre completo del titular de la cuenta. Si tu pago casa solo, nunca te lo preguntamos y nunca lo guardamos.
Se registran junto a acciones importantes —reportar un pago, subir un comprobante— para poder reconocer un abuso repetido. Nunca decidimos nada solo por la IP. Un móvil sale por la IP de la operadora y una cabina es una IP compartida por decenas de personas: usarla sola castigaría a gente inocente. Si aceptas la publicidad, también se envían a Meta y TikTok con tu pedido y tu compra (lo explicamos en Publicidad).
Qué estado tuvo, cuándo cambió y por qué. Es lo que permite responderte «esto pasó a las 19:42» en vez de «no nos consta».
Ahí sí pedimos nombre, documento y un medio de contacto, porque sin eso no hay a quién responder. Se guarda tal cual y no se puede editar después.
El dinero se mueve dentro de tu aplicación de pagos —Yape en Perú; Binance Pay o tu billetera de USDT en la tienda en dólares—, no en nuestra web. No vemos ni almacenamos números de tarjeta, claves ni frases de tu billetera.
No te la pedimos nunca. Si alguien te la pide diciendo que es de Miranova Play, no somos nosotros.
No usamos GPS ni nada parecido.
No vendemos tus datos a nadie ni hacemos listas de clientes para anunciantes. Si aceptas la medición, Google Analytics recibe datos de navegación para estadísticas nuestras. Si aceptas la publicidad —otra decisión, opcional—, Meta y TikTok reciben las señales de tu visita, de tu pedido y de tu compra que detallamos en Publicidad para medir nuestros anuncios; ellas las tratan según sus propias políticas.
La imagen que subes no tiene una URL que se pueda abrir desde fuera, no se sirve desde una carpeta pública y no aparece en ningún listado. Solo se puede ver desde el panel interno, con sesión iniciada y con el permiso adecuado, y cada vez que alguien la abre queda registrado quién fue.
Los comprobantes tampoco se pueden modificar una vez subidos, ni siquiera por nosotros. La base de datos lo impide: son la prueba de un pago, y una prueba que se puede editar deja de ser prueba —para ti tanto como para nosotros.
Fuera de eso, con nadie.
Lo que está decidido y funcionando hoy:
La imagen de tu comprobante se conserva 6 meses desde que la subes, y después se elimina. Durante ese tiempo se usa solo para tres cosas: verificar tu pago, resolver un reclamo tuyo y detectar pagos duplicados o capturas reutilizadas. Una captura de pago no tiene por qué vivir para siempre, y no construimos con ella ninguna otra cosa.
Si hay un reclamo abierto sobre un pedido cuando se cumple el plazo, su comprobante se conserva hasta cerrarlo, y solo ese. La huella digital de la imagen (el hash, que no permite reconstruirla) se conserva más tiempo: es lo que impide que una captura ya usada se vuelva a usar.
Si llegas a la tienda tocando un anuncio nuestro, su enlace trae cuatro etiquetas que escribimos nosotros: utm_source (dónde se publicó, por ejemplo Facebook), utm_medium (el tipo, por ejemplo anuncio pagado), utm_campaign (la campaña) y utm_content (el anuncio). Son las mismas para todas las personas que tocan ese anuncio: no dicen quién eres.
Las guardamos aunque rechaces las cookies, y solo para saber qué anuncio trae pedidos. Tu navegador las conserva mientras la pestaña está abierta —en el almacenamiento de la sesión, no en una cookie— y, si haces un pedido, una solicitud de reseller o una postulación de creator, las adjuntamos a eso.
fbclid ni otros), ni tu IP, ni nada de tu dispositivo.Si no quieres ni eso, entra escribiendo la dirección de la tienda en vez de tocar el anuncio, o cierra la pestaña antes de comprar.
Las que no puedes desactivar son dos: la que recuerda que tienes un pedido abierto, para no crearte dos por error, y la de sesión de quien trabaja aquí en el panel interno. Van firmadas, no llevan datos personales dentro y caducan solas. Sin ellas la tienda no funciona.
Y hay una tercera que guarda tu respuesta a este mismo aviso. Contiene solo la palabra aceptado o rechazado: ni un identificador, ni una fecha, ni nada tuyo dentro. No hace funcionar la tienda —si falta, todo sigue igual— pero sí es la única forma de que no tengamos que volver a preguntarte y de que nuestro servidor sepa qué elegiste. Si no está, volvemos a preguntar; y mientras tanto no guardamos la atribución de medición en nuestros servidores ni enviamos el evento de compra, aunque puedan existir las señales sin cookies que se explican más abajo. Las etiquetas del anuncio por el que llegaste no dependen de esta respuesta: están explicadas en Etiquetas del anuncio.
Las de medición solo si las aceptas. Al entrar te preguntamos una vez. Si dices que no, no se instala ninguna cookie de medición —ni la de Google Analytics— y la tienda funciona igual; si dices que sí, usamos Google Analytics para saber qué páginas se visitan y dónde se atasca la compra.
Qué guardamos de tu respuesta, y dónde. Tu elección vive en tu navegador y, además, queda anotada en el pedido que hagas: la palabra «aceptado» o «rechazado», con la fecha y la hora y la versión del texto que viste. Lo necesitamos porque la compra se confirma en nuestros servidores minutos u horas después, cuando ya no estás delante, y ése es el momento en que hay que saber si podíamos medirla. No es una lista de personas: es un campo del pedido, como el paquete o el importe.
Y si aceptaste, guardamos temporalmente el identificador que Google pone en tu navegador, atado a ese pedido y a nada más, para poder contar la compra en la estadística. Se borra en cuanto la compra se envía a Google o se descarta —en la práctica, segundos— y como muy tarde a las 72 horas de confirmarse el pago. No se copia a ningún otro sitio, no queda en los registros y no se conserva en el histórico del pedido. Si dices que no, no se guarda en absoluto; y si cambias de idea y lo retiras, se borra al instante junto con las cookies de Analytics.
Puedes cambiar de idea cuando quieras, aquí mismo. Si retiras el permiso, además de dejar de medir borramos las cookies de Analytics que hubiera en este navegador:
Para administrar esas etiquetas usamos Google Tag Manager. Es solo el contenedor: por sí mismo no guarda cookies ni identifica a nadie. Google puede ver la dirección IP y la página desde la que se carga, como cualquier recurso servido desde internet.
Lo que sí ocurre aunque digas que no, y preferimos decirlo. Cuando rechazas, el modo de consentimiento de Google impide guardar cookies de medición y borramos las que hubiera, pero las etiquetas todavía pueden enviar señales sin cookies y sin el identificador persistente de Analytics. En esas señales Google recibe datos técnicos de la propia petición —como la dirección IP, el navegador y la página— y los usa para estimaciones agregadas o modeladas del tráfico. No podemos afirmarte que eso sea imposible de correlacionar por parte de Google, así que no lo afirmamos: lo que decimos es lo que controlamos nosotros.
Lo que sí está garantizado si dices que no: no guardamos ningún identificador tuyo de Analytics en nuestros servidores, y no enviamos el evento de compra de ese pedido. Lo contamos así porque «no se envía absolutamente nada» sería más cómodo de escribir y no sería exacto.
Publicidad: es una decisión aparte, opcional, y nace denegada. Aceptar la medición no acepta la publicidad: son dos permisos distintos y el aviso te los pregunta por separado. Si no la aceptaste, la misma pregunta aparece otra vez en el paso de confirmar tu pedido, como casilla aparte y desmarcada: «Acepto cookies de publicidad (opcional)». Marcarla es la misma decisión que el aviso, no otra, y no cambia tu precio ni tu entrega. Hoy está activo el píxel de Meta (Facebook e Instagram). Sirven para saber si un anuncio nuestro trajo una compra y para que esa red muestre nuestros anuncios a gente parecida; no muestran anuncios dentro de Miranova Play. Si aceptas:
_fbp y _fbc de Meta, _ttp de TikTok).fbclid, ttclid) y el de esas cookies, tu dirección IP y el navegador desde el que compraste, y el país de la tienda. Además, convertidos en un código irreversible (un hash SHA-256) que Meta o TikTok solo pueden comparar con datos de una cuenta suya: el juego junto con tu ID de jugador, para reconocer que dos compras son de la misma persona sin enviarles tu ID; el WhatsApp, si nos lo dejaste al reportar el pago; y el correo, solo si el pedido ya lo tiene (una gift card o Miranova Rewards).Contamos cuántos aceptan, sin saber quién. Cada respuesta a esta pregunta —en el aviso o en el checkout— suma uno a un total por día (aceptó, rechazó o no respondió). Ese contador no guarda tu IP, ni una cookie, ni tu pedido: solo el número.
Con ese mismo permiso también anotamos el gclid si llegas por un anuncio de Google; hoy no se envía a Google Ads y se borra con el resto.
El panel de administración queda fuera de todo esto: allí no se carga ninguna herramienta de medición, ni siquiera el contenedor.
Puedes pedirnos saber qué tenemos tuyo, corregirlo, o que lo borremos. Escribe a nuestro correo desde el medio por el que hablaste con nosotros, o incluyendo el código de pedido: sin cuenta, ese código es lo único que nos permite saber que hablamos del pedido correcto.
Hay un límite honesto: no podemos borrar el registro de una compra que sigue teniendo efectos —un pago reclamado, un reclamo abierto— mientras siga abierta. Cuando se cierra, sí.
Este servicio se usa mucho con dinero que no es de quien juega. Si eres menor, compra con permiso de tu padre, tu madre o quien te cuide, tal como dicen los términos. No pedimos edad ni la comprobamos: pedimos el mínimo dato posible, y preguntarla sería pedir uno más.